Comunicación con personas difíciles
Explosivas
La personalidad explosiva pertenece al tipo de
personalidad hostil agresiva. En los casos clásicos, el explosivo se siente
airado primero, y después se muestra acusador o suspicaz. Se debe conceder
tiempo al explosivo para que termine la rabieta y recupere el autocontrol. Después,
se puede mostrar que se toma en serio a la persona con un comentario como «Veo
que esto es importante para usted. Estoy dispuesto a discutirlo, pero no de
esta forma».
Beligerantes
El beligerante utiliza comentarios
despreciativos que son respuestas agresivas a un problema no resuelto. Causa
sufrimiento en vez de acciones positivas. Enfrentarse al ataque sin potenciarlo
ayuda a continuar con la solución del problema. Proporciona al atacante una
alternativa a la confrontación directa.
Demandantes
Los demandantes pueden dirigirse directamente
a usted o se pueden quejar de otras personas «terribles». Las quejas
contribuyen a que las personas aparezcan intachables e inocentes, al menos para
ellas mismas. Se debe escuchar con atención a los demandantes, parafrasear un
reconocimiento de lo que se ha oído y confirmar la percepción propia de cómo se
siente el demandante. No se debe mostrar acuerdo ni discutir las alegaciones, y
se debe evitar entrar en el círculo acusación-defensareacusación. Es preferible
exponer y reconocer simplemente los hechos sin comentarios, y después proceder
a la solución del problema.
Pensadores negativos
Las personas con pensamiento negativo creen que fracasará cualquier tarea que no se encargue a ellas mismas, y que los demás no se preocupan y sólo tratan de beneficiarse. Hay que tener cuidado para no ser arrastrado por su desesperanza.
Pasivas
La persona poco participativa no puede o no
quiere hablar cuando es necesaria su aportación. Es difícil saber lo que
significa su silencio. La estrategia más importante es conseguir que la persona
callada hable, para lo que se hacen preguntas de respuesta abierta, se espera
con calma la respuesta y no se habla para ocupar el silencio.
Excesivamente complaciente
Las personas extremadamente agradables son
igualmente difíciles debido a que parecen estar de acuerdo pero pueden dejarle
a uno en la estacada cuando llega el momento de actuar. Tienen una gran
necesidad de ser queridas y aceptadas, y de ayudar a otros a sentirse
aprobados, para obtener su propia aprobación. Se les debe preguntar sobre las
cosas que no están tan bien como ellas quisieran, y sobre lo que puede interferir
con una buena relación.
Referencias:
Balderas, M. (2012). Administración de los servicios de enfermería sexta edición. México,D.F.: McGraw-Hill.



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